21 jul 2011

Ciao, amore!

Hoy entendí que tal vez sea lo mejor, olvidarnos sin razón aparente, alejarnos como el viento que se va sin avisar. Hemos perdido tanto tiempo, tiempo que no poseemos. Creo que ya ni siquiera me duele ver que la puerta que un día abrimos, poco a poco se encogió hasta quedar hecha una ventana; hoy por hoy, parece un hueco de los que dejan los clavos en la pared, antes fue una vivienda de ratón, de esos que salen de noche, comen cuanto hallan y se van, se esconden para no ser vistos. Hoy entendí que entre más pronto tape el agujero, más propensa estaré a ver una nueva puerta, grande ancha.
Adios amore mio, no olvides lo que soy, lo que fuimos. Dijiste que cuando recaímos fue mi culpa, ahora espero que no sea así, anhelo que entiendas cada una de mis letras. Sé feliz mi dulce niño, no recuerdes que te amé, no recuerdes que me amaste, recuerda antes bien, que no nos fue posible amarnos, que no fue falta de intención, no fue la falta de cariño, no fue la falta de tiempo --aunque no lo tenemos-- no fue la falta de decisión; las circunstancias se interpusieron, ahora parece que doy gracias que aquéllo no haya sido, lo que quisimos que fuera.
Espero no amarte por siempre, sería muy grande esa condena, mas también espero poder recordar cada uno de nuestros errores, sería muy tonta si los olvido para volver a cometerlos. Amore mio, parece que no duele decirte adios, no duele como creí que dolería, no te miento, hay sentimientos cruzados en mi corazón; pero nada que no pase en unos años, no cerraré de nuevo la puerta de mi corazón a causa de nuestra traición, no lo haré, eso también aprendí de ti, eso también me dejó lo que viví a tu lado. Me considero con el pleno derecho de ejercer, si tú ya no pagaste honorarios, no fue mi culpa; no fue tu culpa ya no necesitarme, fue la Vida.
¡Amore, amore mio, addio!

30 jun 2011

Cuando las cosas andan tan mal como ayer, lo mejor es uir, no por cobardía, por prudencia tal vez. Cuando la lluvía azota las puertas, lo mejor es refujiarse dentro de la casa ¿qué más podía hacer yo? Lo que pasaba ya no pasaba, se quedó estancado en el tiempo y el espacio, tuve que hacerlo, tuve que irme; cuando estás ahogandote en un vaso de agua, no sé si lo mejor es explorar que tan llenos están los demás, pero si eso implica salir del tuyo, seguramente es mejor que esperar a que el agua misma cubra todas las salidas.
         No voy a negar lo mucho que te extraño, espero que, si un día conoces el verdadero motivo de mi estancia lejos de ti, seas capaz de entenderme, de comprender que lo hice con toda la intención de mejorar la relación, sinceramente, lo hice por los dos. Estábamos tan cerca… y no fuimos lo suficientemente inteligentes para ver lo que el alma clamaba a gritos.
         Ahora sólo pretendo aprovechar cada segundo aquí; Intento ser egoista, pensar unicamente en mí, ser lo que, no sé desde cuando, soy; no me apetece verte, perdón, pero no ¡valla! Quién diría que aquel gran hombre que tanto admiré de niña hoy es un dolor de cabeza ¡no puedo crer que no te des cuenta de lo que ha sido de nosotros! ¿La costumbre consumió el cariño? Quizá sólo es que mis ojos comienzan a abrirse, entre llantos y gemidos, empiezan a ver la realidad.
         No la quiero. Me niego a resignarme a que tú siempre has sido tú. Yo me esfuerzo cada vez más, lucho cada vez más cansada por no ser hoy lo que fui ayer y tú pareces no interesarte ni por mejorar, ni por saber qué eres y analizarlo.
         Me he dado cuenta de algo desde hace bastante tiempo, me dolió, pero hoy sé cuán verdadero es: ¡Cómo puedo pedir que me aceptes como soy, si no soy capaz de aceptar que eres sin aceptar lo que soy!

¡Te amaré por siempre!

25 jun 2011

Del temor a la muerte

Si en esta vida todo, todo escepto la muerte, tiene solución y puede ser evitado, erntonces me pregunto ¿qué nos mantiene pensando en ella como el peor de los males si aún con esto no la podremos evitar?

            Esisten muchas teorias a cerca de lo que hay, o de si hay algo, después de la vida en que permanecemos hasta ser arrebatados, quien sabe por quién o por qué, de ella, pero ante todo no encuentro razón aparente, no encuentro ningún buen argumento para temer a lo que me espera en aquel momento; analicemoslas:

Si hay un Dios. Partiendo de esta premisa todo depende de que tanto hayas hecho o dejado de hacer, si lo hay es bueno creerle, si no lo hay, perderas toda tu vida esperanzado en algo que jamás existió sabiendo que si no lo había la habrías perdido deliberadamente, la única vida que tienes, la habrás perdido por elección propia. De una cosa si estoy segura, en caso de que lo hubiese, me irá mal si no le sigo, si no obro bien. Es peor el castigo que me impondrá, en el supuesto caso de su existencia, que perder unos cuantos minutos en los cultos semanales.
            Si hay reencarnación. No hay de que preocuparse, si tendremos vidas por la eternidad, si indefinidademente estaremos “recuperando” el tiempo perdido, lo mejor será vivir como nos plascam hacer todo cuanto queramos hacer, decir todo cuento queramos decir, si al final habremos de poder hacer y decir lo que nos provoca placer infinidad de veces a lo largo de todas las oportunidades que el destino nos otorgue, una y otra vez. Ante esto me surge una duda: si mi comportamiento es malo ¿habré de reencarnar en algún animal? Y… si supuesta, y cientificamente, éstos no tienen entendimiento, y puesto que es el entendimiento lo que nos permite darnos cuenta de nuestra existencia, éstos no se dan cuenta de su existencia ¿para qué quiero vivir otra vez, si no he de saber que vivo?
            Si después de la muerte está la nada. Vivir esta vida lo mejor que se pueda es lo más que puedo desear, ser exitoso en esta vida, ser tranquilo, destacado, luchar por ser recordado en las mentes de quienes se quedarán el día en que yo parta, es lo más que puedo desear, honor, gloria y poder.

            Todo me arroja a una misma conclusión. Puedo temer a lo que viene después de que no vuelva a abrir los ojos, puedo hacerlo como culto de respeto si así se me antoja, pero… ¿tendré otra oportunidad de vivir como la que se me esta presentando justo ahora? Si no ¿Qué necesidad hay de esperar otro momento? ¿Por qué en vez de preocuparnos por lo que vendrá, no situamos nuestras capacidades en vivir lo mejor posible, hoy, ahora? ¿O es que como mexicanos, como parte de esta cultura, estamos condenados a esperar siempre recibir otra oportunidad? Independientemente de si así es, o de si somos mexicanos, me resisto a creer que estemos condenados a vivir así, a esperanzas de hacer algo después, todo suena bastante razonable si decimos “lo haré mañana” pero… en el supuesto caso de que muriesemos ahora eso se escucharía así: lo haré después de que muera.

            Pensamos en el mañana muy confiados de que llegará, tememos a algo que tal vez llegue en mucho tiempo, y se nos va la vida así muchas veces, preocupados por cosas que no podemos evitar, perdiendo el tiempo pensando en que tal vez el tiempo se irá pronto, cuando deberiamos estar pensando en aprovecharle al máximo.

30 may 2011

No recuerdo con presición qué fue aquéllo que trajo a mi mente tan absurdo pensamiento, tal vez han sido sólo las situaciones que la Vida me ha permitido experimentar. Parece ser indiscutible que aquellos a quienes más queremos son los que más daño nos causan, pero refleccionemos un momento, si no quisiésemos a quien o quienes nos lastiman, si no despostáramos en ellos una gran, gran confianza, no nos dolería lo que ellos pudiesen hacer o dejar de hacer.
Hay una persona en mi vida, de esas especialmente importantes que va diciendo “no deberíamos esperar nada a cambio, sino deberíamos simplemente dar y servir por el gusto de dar y servir” a mí sinceramente eso me resulta muy difícil, no digo imposible, pero… Antes de decir que la mejor solución a cierto tipo de dolor es dejar de esperar o dejar de confiar, diría que la mejor solución es confiar en alguien de quien estemos completamente seguros que no va a fallar, tal vez resulte demasiado fanático a los ojos del lector lo que vendrá, pero no es afán de convencer ni mucho menos, simplemente digo, con amor he aprendido a confiar el Único que no falla.
No parece haber, al menos no veo, otro remedio, hay quienes, siendo humanos, parecen ser buenos amigos y personas dignas de entera confianza, pero por experiencia me atrevo a decir que todo eso termina, tal vez por tonterías, por malos entendidos o simplemente porque era tiempo de que terminara. Lo dije antes y lo reitero: no es afán de convencer ni mucho menos, me gusta respetar aunque no todo me parece correcto, lo dejo porque de no hablar de ello me siento egoísta, siento que he guardado para mí lo que puede servirle a otra persona, yo no encontré otro método y aunque la prueba no termina el camino es menos pedregoso a su lado.
*GRACIAS, DIOS*

22 may 2011

Tres días, tres días en una misma conferencia, cada tarde un punto distinto pero sobre el mismo asunto, al principio no me interesó, creí que sería otro discurso político, y, aunque de ello tenía mucho, el ponente fue más allá, tanto que logró hacer que me preocupe por la “crisis” en que estamos viviendo, alguien me dijo luego que no puedo hacer mucho al respecto, sin embargo creo que si tú que lees te quedas con algo de lo que está aquí será ya mucha ganancia.
El ponente dijo estar seguro de que el país en general no tiene sentido, después otra persona dijo “creo que sí lo tiene, el punto es que está donde no debería estar” En lo particular creo que lo único que habría que cambiar sería este absurdo egoísmo que de una u otra manera, en menor o mayor cantidad, todos traemos cargando desde no sé cuándo.
Hay otra solución mucho más fácil, que nos llevaría a dejar de ser nosotros, a dejarnos dominar, entregarnos a Dios, rendirnos a Él por completo todos, eso es lo que siento ser la única solución definitiva, pero como venía diciendo, todos cargamos un egoísmo que no nos permite ayudarnos mutuamente, que nos niega la posibilidad del trabajo en equipo, tanto que no vemos que nos guste o no, como país, somos un equipo; y una falta de aceptación que nos va llevando poco a poco a… a ningún lugar. O sí, tal vez sí, considerando que fue eso lo que nos ha traído a tan desgraciado sistema comunal.


LA POLÍTICA A FIN DE CUENTAS VIENE A SER UN ASUNTO DE TODOS, HASTA DEL ANARQUISTA, SINO ¿QUÉ LE HACE SER ANARQUISTA?

16 may 2011

Perdón

Viví mucho tiempo, tal vez resulte poco a los ojos del lector, pero sinceramente cuando se vive con algo como esto dentro el tiempo pasa lento, muy lento. Un momento, un pequeño momento, al que podría atribuirle el título de “arranque emocional” me quebró por dentro, me quebraron aquellos pocos, pero dañinos, golpes; mi cuerpo no presento consecuencias significativas, sin embargo, el corazón (como suelo llamarle a esto de lo que desconozco su nombre real, a esto que provoca emociones y sentimientos, tal vez sólo impulsos nerviosos dentro de mí), el corazón se mostró lastimado en extremo, quebrado, incompleto.
            Hay quienes suelen decir que esto debe sacarse de inmediato, el rencor, el resentimiento, mientras que otros tantos van por la vida creyendo que estas cosas deben permanecer por siempre en el interior de quien, pareciera ser, la víctima. Yo, en lugar de lo anterior, y quizá en contradicción con las opiniones ajenas antes citadas (sin corroborar), me tomé un tiempo que ahora parecer ser demasiado para decidir ser “libre” de la porquería que venía guardando desde hacía ya un rato.
            Fui, hablé; mi corazón expulsó con gran fuerza y angustia el sufrimiento que me estaba quemando por dentro, dolió gritarlo, no podría negar tal suceso, mas como aquéllo, debo reconocer que he sido sanada (por llamar de alguna forma a la perdida de dolor emocional). No quiero siquiera pensar qué habría sucedido si hubiese tardado más en tomar tan importante decisión. Sobre el corazón se van formando capas y entre mayor cantidad de capas halla sobre él, resulta más complicado quitarlas y sobre todo más doloroso deshacerse de ellas; parece que hice lo correcto, parece que ahora estoy más cerca que en aquel tiempo de la dicha, hay algo que no pongo en tela de juicio: esta inmensa paz que sobre pasa todo entendimiento, que, indiscutiblemente, no sentía hace unos días.

*El rencor daña, sí… paro el perdón libera y sana*

10 abr 2011

¿Arte?

¿Que de qué color es la vida?

        Ciertamente me parece totalmente incolora, sin embargo el arte nos ha mostrado una muy inteligente manera de abstraer: con colores el artista presenta su sensibilidad, como lo hace el compositor con sus letras, no obstante, él mismo se ha teñido, poco a poco, color plata, color oro, color dinero, se ha vuelto más un negocio que una respetable obra cultural que vale por lo que representa, que vale porque nos representa.

        En la actualidad, se pagan millones de dolares, de libras, en fin, dejémoslo en que se pagan millones por una obra de “arte”. No dudo que el artista sea capaz de crear diez o quince obras en un mes, incluso creo que al verdadero artista le es posible crear muchas más, pero el verdadero artista hace lo que ama hacer, porque ama hacerlo no porque de eso vive, ni por que con eso se ha hecho o se hará acreedor a la gloria que nosotros, como fieles tontos coleccionistas, le debemos.

        No basta con saber hacer las cosas bien, el que no ama lo que hace, por muy “bien” que lo haga, jamás hará verdadero arte, no me es posible consevir la idea de la existencia de una obra “artistica” sin que exprese lo que el “artista” siente, a fin de cuentas, si el arte no se siente, no es arte. Si el artista siente lo que hace, entonces hace arte. Así de fácil me resulta decir que el que no hace lo que hace por el simple placer de hacerlo, no hace arte y que jamás será acreedor de fama, ni honra ni miles de millones de divisas, aunque tal vez las posea.

3 abr 2011

Cambio

Desde que la historia de este blog comenzó a ser historia, mi objetivo fue hablar de aquellas cosas que decimos conocer y de las que nada más hablamos por hablar. Ayer estaba en uno de esos eventos que renuevan mi alma y escuche “…Hay cosas que nos cambian por fuera, como la filosofía, por ejemplo…” No tengo mucho que decir a favor de ésta, sólo que creo que no nos cambia únicamente por fuera, sino que nos da mil motivos para cambiar a un nuevo estilo de vida, para transportarnos a una “nueva vida”.
No estoy aquí para defender esto que tanto me apasiona, sino para hablar del cambio, ciertamente, estoy convencida de que la filosofía nos cambia por dentro, me atevería a decir que nos cambia “enteramente” por dentro y por fuera, sin embargo, la palabra cambio no es suficiente para decir que ahora se es mejor. No me atrevería a definir qué es el bien y qué no lo es, mas estoy segura que algo lo es y algo no lo es. Como venía diciendo, el decir que alguien ha cambiado no me basta, no a mí, para decir que ese mismo ser ha mejorado; Hay buen cambio y mal cambio o, dicho de otra manera, cambio para bien y cambio para mal.
Teniendo esto definido, si es que tú, lector, lo aceptas, pasemos a decir que muchas cosas producen cambio, la filosofía es una que se cuenta entre esas tantas, hablamos sólo de cambio interno, el externo es cosa vana, cosa que no tiene mucha importancia, sin embargo, reconozco,  es en el exterior donde se refleja la bondad o maldad interior, con sus exepsiones, claro.
Cuando se busca el cambio, al menos eso creo, debe buscarse que ese cambio valla dirigido hacia algo que nos convenga en realidad, no únicamente en el momento ¿Qué cómo saberlo? No nos hagamos tontos, hay mucho a nuestro alrededor, muchos a quienes podemos pedir consejos, muchas experiecnias, quizá ajenas, pero experiencias a fin de cuentas. Me parece una total hipocresía decir “No imaginé lo que sucedería después de…” Siempre, siempre que tomamos una decisión evaluamos primero, si no evaluamos correctamente o si no nos detenemos el tiempo que es necesario para decidir, no vengamos luego a decir “nunca quizé” “jamás creí que…” esos son jueguitos de niños, ahora que si no hemos podido crecer ¿Qué estamos haciendo tomando decisiones importantes de manera individual?
Así es, no basta cambiar, hay que buscar cambiar para bien, decidir lo que nos conviene, sabiamente evaluar ¿el metodo? Ese depende enteramente de la situación y, por supuesto, de quien decide.

27 mar 2011

Redes sociales/Facebook

            Quisiera poder hablar de esto como quien está ajeno a ellas, pero la cruda y divertida realidad es que estoy metida hasta el cuello, como la mayoría de los jóvenes, en realidad, como gran parte de la población mexicana, las redes sociales nos han enamorado con sus trucos publicitarios, y sobre todo con la facilidad para obtener una cuenta.
        Hablemos de facebook, para no divagar, para centrarnos en un solo punto, al fin de cuentas es el que más se escucha en los últimos tiempos; En la actualidad es visto raro el joven que no tiene una cuenta de facebook, sin embargo, pocos estamos conscientes de lo que facebook hace con cada letra que publicamos en el perfil,  al dar clik en permitir estamos otorgando a la compañía cada caractér que dejamos en la red “…En el momento de aceptar el contrato de términos de uso de la comunidad, el usuario cede la propiedad exclusiva y perpetua de toda la información e imágenes que agregue a la red social…” (http://es.wikipedia.org/wiki/Facebook#Facebook_en_la_actualidad.2C_en_n.C3.BAmeros) Cuando abrimos nuestra cuenta, se nos presentó un contrato, uno que, la mayoría de los usuarios, no leemos, pero en que otorgamos éste derecho al propietario de la plataforma.
        Sí, plataforma, así fue como empezó la gran red social, originalmente fue creado para los estudiantes de Harvad, incluso fue un estudiante de dicha universida quien lo creo, sin embargo, poco a poco ha crecido de manera inesperdada, con la traducción de la plataformaa idiomas distintos del ingles, ya se cuentan más de 500 millones de usuarios.
        En lo personal, y no lo digo por mi condición de “usuario”, creo que no es del todo malo, la clave está en estar consciente de cada cosa que se escibe y se publica en el perfil que, supuestamente, nos perenece. No puedo negar que se ha convertido en uno de los principales medios de comunicación de esta generación, pero tampoco he de negar que por medio de él, sedemos, muchas veces, informaciín confidencial a desconocidos. 



¡CUIDADO!

19 mar 2011

       Hay quienes la llaman, el lenguaje de las emociones, yo más bien creo que es el alma misma derramada en cada pieza. Ni conozco tanto como quisiera, ni tengo mucho que decir de ella, si de algo estoy segura, es de que todo aquél que argumente contra ella, yerra.
       Es cultura, es pasión, es sentir; con ella me es posible amar y odiar. Dicen que las formas que contiene en sí, persuaden al hombre, al grado de poder cambiar su estado anímico, yo digo: ¡Wow! Cuando descubro que es más de lo que siempre creí.
       Les ha dado a tantos de comer y un buen vivir, pero el talento de unos pocos nos ha dado, a muchos más de los podría imaginar, un vivir bien.
       Creo que entre tanta hermosura, sólo se puede guardar un secreto: saber explotar cada sentimiento.


*Ser musical es… saber amar*