Hace poco tiempo, conocí a una persona, un chavo literalmente lindo, pero la primera impresión que tube de él fue... (cómo me arrepiento de haber pensado lo que pensé), me pareció una persona, pedante, arrogante, déspota, uno de esos que pasan por la calle creyendo que lo saben todo, que nada pueden aprender ya de esta ridícula vida y mucho menos de las ridiculeces que hacemos los humanos. Qué arrepentida estoy de haberlo prejusgado, con el paso de el tiempo me he dado cuenta que, aunque muchas veces suele comportarse de aquella arrogante manera, de verdad sabe demaciado, ¡ya quisiera yo, tener una mente como la suya, una capacidad de entendimiento y de retención como las que él posee!
Es mi compañero de clase desde agosto del presente año, cuando comencé a tratarlo creí, no por mucho tiempo, que sería mi talón de Aquiles toda la carrera, de verdad no lo soportaba, con esa risita falsa todo el día, colmaba mi paciencia, a cada segundo quería gritarle, ¡CALLATE, NO TE SOPORTO!, sin embargo, no sé porque me contenía, supongo que porque aún no le tenía la suficiente confianza. La situación permaneció intacta dos meses. Se fue, su amiguita y compañera de risitas, se fue, saciaron las burlas, entonces, poco a poco me di cuenta que no era lo que yo creí: un día, simplemente se sentó al lado mio, pensé ¡que horror, no lo quiero cerca! y.. al poco rato estábamos tendidos en la platica.
Vino a mi memoria lo que viví con mi mejor amigo, antes de ser mejores amigos, él me odiaba, yo no, pero él si y era una situación de lo más incomoda, fue en ese momento cuando me di cuenta del grave error en que me había sumergido, no intente salir de él, Oscar se ocupo de todo. cada día se sentaba cerca de mí, sé que no lo hacía consciente, él no sabía que yo no lo soportaba, supongo. Lo traté, lo único que hice fue darme la oportunidad de conocer el interior de otra persona más.
No se ha convertido en un verdadero amigo, es muy poco tiempo para afirmar que hemos construido una amistad sincera, pero lo importante es que me di esa oportunidad. Con esto he comprobado que las puertas siempre están abiertas, sólo que muchas veces no nos damos la oportunidad de abrirlas.
Aprovecho este espacio para pedirte, Oscar, una disculpa, acepto mi error y... de corazón, pido que me perdones, gracias por tu vida, he aprendido algo nuevo de ti...
Es mi compañero de clase desde agosto del presente año, cuando comencé a tratarlo creí, no por mucho tiempo, que sería mi talón de Aquiles toda la carrera, de verdad no lo soportaba, con esa risita falsa todo el día, colmaba mi paciencia, a cada segundo quería gritarle, ¡CALLATE, NO TE SOPORTO!, sin embargo, no sé porque me contenía, supongo que porque aún no le tenía la suficiente confianza. La situación permaneció intacta dos meses. Se fue, su amiguita y compañera de risitas, se fue, saciaron las burlas, entonces, poco a poco me di cuenta que no era lo que yo creí: un día, simplemente se sentó al lado mio, pensé ¡que horror, no lo quiero cerca! y.. al poco rato estábamos tendidos en la platica.
Vino a mi memoria lo que viví con mi mejor amigo, antes de ser mejores amigos, él me odiaba, yo no, pero él si y era una situación de lo más incomoda, fue en ese momento cuando me di cuenta del grave error en que me había sumergido, no intente salir de él, Oscar se ocupo de todo. cada día se sentaba cerca de mí, sé que no lo hacía consciente, él no sabía que yo no lo soportaba, supongo. Lo traté, lo único que hice fue darme la oportunidad de conocer el interior de otra persona más.
No se ha convertido en un verdadero amigo, es muy poco tiempo para afirmar que hemos construido una amistad sincera, pero lo importante es que me di esa oportunidad. Con esto he comprobado que las puertas siempre están abiertas, sólo que muchas veces no nos damos la oportunidad de abrirlas.
Aprovecho este espacio para pedirte, Oscar, una disculpa, acepto mi error y... de corazón, pido que me perdones, gracias por tu vida, he aprendido algo nuevo de ti...
*BUSCA HOY ESA PUERTA*
*DATE HOY ESA OPORTUNIDAD, TIENE MUCHO QUE APRENDER*