21 ene 2011

Amores. 1


Ahora, EL AMOR, tema controversial lo sé, se comenta que si es o no es eterno, que si se tienen tipos, formas o sólo direcciones de amores. Últimamente he tenido comentarios diversos sobre el tema, obviamente todos tenemos diferentes puntos de vista, lo cual agradezco a Dios, qué horrible monotonía sería la vida en caso contrario. Cuidándome de no llevar la contraria a quienes me han ayudado a llegar a mis conclusiones, he de dedicarme a exponerlas:

                                      AMOR DE PAREJA: creo yo que éste debe ser, simplemente ser, no se forza, no se le dice al corazón de quien enamorarse, y cuando éste ha tomado una decisión es tu responsabilidad como dueño de ese corazón si le das o no le das seguimiento al “amor”. Cuando tu interior y tú están de acuerdo. Cuando ambos quieren querer es más fácil, pues entonces tu razón no se ve confrontada con tus sentimientos, Sin embargo, eso no libra de las pruebas, recuerda siempre que son ellas las que dan fortaleza y sabiduría al alma. Dedicarte a complacer a tu pareja, sin denigrar tu persona, acepta sus virtudes, valoraras, ama sus defectos, jamás intentes cambiarl@, si cambia es ganancia, pero no lo esperes, eso te hará difícil la aceptación.  
 
VARÓN: cuídala siempre, recuerda que es “vaso frágil” háblale con delicadeza, a ella le gustan las demostraciones de cariño, cuida siempre no perder los pequeños detalles, de nada sirven las joyas y los enormes peluches si no le das “detalles del corazón” no dejes la vida que tenías antes de ella, compártela con ella, hazla sentir segura. 

VARONA: Cuida siempre hacer lo que le gusta a él, busca las pequeñas cosas que lo hacen sonreír, y hazlo sonreír, dale espacio, necesita desenvolverse, recuerda que antes de ti él ya tenía una vida, tal vez está dispuesto a compartirla contigo, pero no lo obligues a dejar a su familia o a sus amigos por estar contigo, estar sujeta a él es una parte muy importante, no estoy diciendo que le debes obediencia en todo, aunque este mal lo que opina, sólo, obedécele y cuando no tenga la razón hazle entenderlo sin que se sienta desafiado.    

EN DISCUSIONES: no esperes que la otra parte de su brazo a torcer, el tiempo puede terminar en cualquier segundo. AMAL@

Jamás busques fuera lo que ya tienes en casa, habla, di lo que necesitas, es tu pareja no hay razón para ocultar.


(He decidido repartir esto de los amores y sus variaciones en distintos post, pensando en ustedes, los que me motivan a seguir escribiendo con sus lecturas, de antemano: gracias, nada sería este blog sin ustedes…)
          

20 ene 2011

¿Papas?

Bien, imaginemos: ¿Qué es lo que buscamos cuando ansiamos comprar unas deliciosas papas? ¿El envase o las papas en sí? No sé tú, pero yo prefiero unas papas que de verdad sacien mi ansia y mi deseo antes que unas que vengan en un bonito envase, en una linda bolsa con mis colores preferidos.
Lo mismo sucede cuando buscas una pareja y descartas a los que vienen en un envase que no es, todo, de tu agrado. Tal vez su interior sea peor, mucho peor, que el de aquel, cara de sapo, que tanto quiso estar contigo; deberíamos reconocer antes que muchas cosas, que el exterior se va a terminar, que se va ir con el paso de los años, mientras que el alma, esa se queda, hasta que somos llamados a cuentas y no sólo eso, sino que además de quedarse, de permanecer en lo que un día dejará de ser un simple envase, crece, el alma con el paso del tiempo adquiere sabiduría, experiencia; cosa que, orgullo me da reconocerlo, hará que cada día el amor por la pareja crezca y se fortalezca.
Tal vez el ejemplo de las papas suene bastante trivial, pero dime tú ¿a qué otro ejemplo se te ocurre adaptarlo? Te lo dejo de tarea, verás cómo hoy se te van a presentar varios ejemplos, el reto es: busca las papas antes de ver el envase. 

17 ene 2011

AMISTAD

Los embrollos, las ideas, los parámetros, los modelos, los estándares, todo tiene una palabra para ser nombrado, identificado y conocido, pero… realmente las cosas no son lo que creemos que son, es decir, cuando yo digo “amigo” vienen a tu mente una serie de cualidades, como: cariño, confianza, sinceridad, incluso visitas, regalos, favores. Lo que yo creo es que nada de eso es necesario para mencionar esa bella palabra, y mucho menos necesito que alguien cumpla con todas esas características para ser llamado mi amigo.
Creo que con esta palabra pasa lo que pasa con la mayoría, atribuimos una serie de cualidades, más bien, condiciones para poder emplearla. Todo esto se complica más cuando llamamos a alguien un “verdadero amigo” o un “amigo sincero” si ser llamado “amigo” es una gran responsabilidad, ésta crece cuando se atribuye otra cualidad como éstas. Decimos dar a ellos un cariño “incondicional” decimos quererlos tal como son, pero eso ya no nos parece cuando nos ocultan una verdad importante o cuando nos mienten ¿dónde queda entonces, el cariño incondicional? ¿No se supone que deberíamos esperar del “amigo” nada?, sin embargo cuando nos sentimos traicionados decimos: “si yo te di mi cariño, mi confianza, y tú me pagas así” lo cual demuestra que el cariño y la confianza que dimos nunca fue “incondicional” ¿entonces qué? Tal vez eso hace que ya no seamos merecedores del sobrenombre que creímos nos poseía o a la contraparte.
Todo sería más fácil si dejáramos de esperar retribuciones o pagos por lo que hacemos o dejamos de hacer, cuando la realidad es que todos los seres humanos cometemos errores y en ocasiones sin intención lastimamos los corazones de quienes queremos, somos seres humanos, tenemos la necesidad de vivir en sociedad, de recibir ayuda, creo que el error es andar repartiendo el corazón por todos lados y a todos los que juzgamos “dignos”, cuando la Biblia dice que todos nos desviamos, a una nos hicimos inútiles; entonces, todos somos malos, y aquel que diga que eso es falso, a Dios hace mentiroso, porque eso también es bíblico.
Sé que esto que voy a decir es de lo más difícil, pero a mí, es la única solución que realmente me parece “solución”: Entregar el corazón a Dios, es lo mejor en este caso, y en todos, Él es el único que lo sabe cuidar, que no es malo, que no lo va a traicionar. Yo lo llamo el “perfecto baúl”.