Era de noche, pocas imágenes veían mis ojos cansados, a mi lado una pequeña, su madre le llamaba la atención, gritaba, simplemente decía:¡NO! A lo lejos, otra nena, su padre hablándole de sexo, su voz aguda resonaba en mi cabeza, cada explicación me parecía tan simple, tanto que cuando el sueño me venció, dormí pensando: "quiero aprender como la nena aprendió"